Con el Euribor en mínimos históricos, una sobreoferta nunca vista y unos precios que han alcanzado su nivel más bajo en lo que va de año, éste podría ser el mejor momento de 2009 para adquirir una vivienda. Y más si se tiene en cuenta la opinión de quienes creen que el mercado está próximo a estabilizarse, y que los precios, siguiendo su tendencia a la ralentización, abandonará